Delirium por abstinencia alcohólica (DTS) 
Este delirium (delirium tremens (DTs)) es una grave complicación de la abstinencia alcohólica, que se presenta, en cerca del 5% de los enfermos que interrumpen su ingesta etílica. Suele aparecer en pacientes que están en una situación médica comprometida, con una larga historia de alcoholismo importante y que dejan de beber o disminuyen notablemente su consumo. El cuadro es potencialmente mortal si se le deja evolucionar sin tratamiento; la tasa de mortalidad en tales casos es del 20%. Incluso con una terapia óptima, el delirium tremens tiene una tasa de mortalidad del 5-10%. El fallecimiento sucede generalmente como resultado de la hipertermia, la deshidratación, la diselectrolitemia, las infecciones o, en último caso, del colapso cardiovascular. 
Caracteristicas clínicas y diagnóstico 
En el 90% de los pacientes, el comienzo del cuadro se presenta, en la semana siguiente a un claro descenso en el consumo de alcohol, con frecuencia después de las veinticuatro-setenta y dos horas de abstinencia. 
El cuadro se desarrolla, a menudo, durante el tercer día de hospitalización en un paciente que ha sido ingresado por razones médicas y de quien no se sabía que era dependiente. 
Los signos y síntomas incluyen: delirium con el sensorio gravemente afectado, hiperactividad neurovegetativa importante (p ej., taquicardia, hipertensión, taquipnea, fiebre, diaforesis), temblor, convulsiones (ataques por abstinencia), alucinaciones vívidas que suelen ser táctiles o visuales, y un grado de actividad psicomotriz que va de la agitación a la letargia. Las pesadillas y el insomnio son muy frecuentes. 
Orientación psicoterapéutica y para la entrevista 
Emplear una aproximación tranquilizadora para esos pacientes que están confusos, desorientados y enormemente ansiosos. El apoyo y las explicaciones son útiles. 
Evaluación y manejo 
1.-Es necesario un tratamiento inmediato en régimen de ingreso. Los objetivos terapéuticos más cercanos son prevenir el agotamiento, reducir la hiperirritabilidad del sistema nervioso central y corregir las alteraciones hidroelectrolíticas. 
2.-Evitar la sujeción mecánica, ya que el enfermo puede luchar contra las ligaduras y producirse heridas. 
3.-Evaluar el estado electrolítico y de hidratación del paciente La deshidratación es muy frecuente y justifica la hidratación intravenosa Las deficiencias electrolíticas, con inclusión de las relativas al calcio y al magnesio deben ser corregidas. 
4.-Evaluar cuidadosamente al enfermo en busca de problemas médicos relacionados, en especial los traumatismos craneoencefálicos, fracturas costales, infecciones, hemorragias gastrointestinales y enfermedad hepática. 
5.-Observar intensivamente al paciente por el posible desarrollo de signos neurológicos focales que, en caso de presentarse requieren una evaluación neurológica detenida. 
6.-Instituir una dieta hipercalórica con un alto contenido de hidratos de carbono. 
7.-Administrar vitaminas. 
8.-Deben sospecharse infecciones tales como la neumonía aspirativa y, en caso de estar presentes, han de tratarse decididamente. 
Farmacoterapia 
Las benzodiazepinas [clordiacepóxido 25 100 mg por boca, cuatro veces al día, es la dosis habitual] alivian la abstinencia y pueden ser retiradas paulatinamente en varios días. El lorazepán 1 2 mg constituye una altemativa. Puede ser preferible teóricamente en pacientes con alteraciones hepáticas, ya que la vida media de eliminación del lorazepán se puede predecir mejor que la del clordiacepóxido en esos pacientes 
Administrar 100 mg I.M. de tiamina y luego 100 mg por boca tres veces al día. La tiamina es imprescindible, ya que la mala absorción es muy frecuente en los alcohólicos y las consecuencias de la deficiencia de vitamina B1 son muy graves. 
Un complejo multivitamínico, una cápsula dos veces al día, resulta también necesario ya que el paciente puede ser deficitario en vitamina B12 y ácido fólico. 
Monitorizar las constantes vitales del enfermo y ajustar la dosis de benzodiazepinas. Si hay signos de abstinencia, hay que elevarla. Si el paciente se encuentra sedado y no hay signos de abstinencia, la dosis debe ser disminuida. Si se esta tratando al enfermo en la consulta, debe instruírsele para que acuda a Urgencias en caso de aparecer síntomas serios de abstinencia. Asegurar un sueno adecuado con benzodiazepinas. 
El mantenimiento con anticonvulsivantes no suele estar indicado para las crísis comiciales que se desarrollan solamente en el contexto de la abstinencia etílica. 
Referencias cruzadas: 
Convulsiories alcohólicas, abstinencia alcohólica. 
                                    
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