Abstinencia alcohólica 
La abstinencia alcohólica es un síndrome que se asocia a la interrupción, o a un notable descenso, del consumo etílico en un paciente dependiente del alcohol. La presencia de este trastorno suele significar que ha habido una gran ingesta de etanol durante al menos varios días. La mayoría de los síntomas, se atribuye a una hiperirritabilidad del sistema nervioso central (SNC), 
Características clínicas y diagnóstico 
El comienzo de la abstinencia se presenta entre seis a ocho horas después de una disminución en la ingesta etílica. Los síntomas comprenden un temblor tosco moderado y alguno de los que se citan a continuación: náusea o vómitos, malestar o debilidad, taquicardia, hipertensión, sudoración, ansiedad, ánimo depresivo, irritabilidad, inquietud, alucinaciones transitorias, ilusiones, dolor de cabeza, insomnio. 
El trastorno es transitorio en pacientes que, por lo demás se encuentren sanos. La abstinencia alcohólica se identifica con facilidad gracias a la historia clínica y a la presencia de temblor y, de alteraciones en las constantes vitales. 
Orientación psicoterapéutica y para la entrevista 
Calmar al paciente -junto a la obtención de una buena historia del paciente-resulta esencial. 
Evaluación y manejo 
1.-Evaluar la hidratación y la situación de los electrólitos Tanto la deshidratación como la hiperhidratación pueden tener lugar. Corregir cualquier deficiencia electrolítica con inclusión de las relativas al calcio y al magnesio. No suele ser necesaria la vía parenteral de hidratación. 
2.-Evaluar cuidadosamente al paciente en busca de problemas médicos relacionados, en especial traumatismos craneoencefálicos, fracturas costales, infecciones, hemorragias gastrointestinales y enfermedad hepática. 
3.-Prevenir la progresión del cuadro hacia el delirium tremens. 
4.-El manejo ambulatorio del paciente está contraindicado si éste presenta fiebre (mas de 38º C ), convulsiones, se muestra incapaz de retener fluidos, hay signos del síndrome de Wernicke-Korsakoff o existe un trastorno médico subyacente grave. 
Farmacoterapia 
Las benzodiazepinas [clordiacepóxido 25-l00 mg por boca, cuatro veces al día, es la dosis habitual] alivian la abstinencia y pueden ser retiradas paulatinamente en varios días. El lorazepán 1-2 mg constituye una alternativa. Puede ser preferible teóricamente en pacientes con alteraciones hepáticas, ya que la vida media de eliminación del lorazepán se puede predecir mejor que la del clordiacepóxido en esos pacientes. 
Administrar 100 mg I.M. de tiamina y luego 100 mg por boca tres veces al día. La tiamina es imprescindible, ya que la mala absorción es muy frecuente en los alcohólicos y las consecuencias de la deficiencia de vitamina B1 son muy graves. Un complejo multivitamínico, una cápsula dos veces al día resulta también necesario ya que el paciente puede ser deficitario en vitamina B12 y ácido fólico. 
Vigilar las constantes vitales del enfermo y ajustar la dosis de benzodiazepinas. Si hay signos de abstinencia, hay que elevarla Si el paciente se encuentra sedado y no hay signos de abstinencia, la dosis debe ser disminuida. 
El paciente en la consulta se lo debe educar para que acuda a Urgencias en caso de aparecer síntomas serios de abstinencia. Asegurar un sueño adecuado con benzodiazepinas. 
Tratamiento de la abstinencia alcohólica (Kaplan et al) 
Estadio 1: Abstinencia leve o moderada 
1.      Regular la dieta según tolerancia 
2.      Estimular la actividad física 
3.      Valorar la hidratación (p ej., turgencia de la piel, cambios en el peso corporal, osmolaridad de la orina); forzar la ingesta de líquidos si es preciso (120 ml de jugo de naranja o de leche cada 30 minutos x 8, luego dar 120 ml de jugo de naranja o de leche cada hora x 6) 
4.      Tomar las constantes vitales cada 4 horas x 48 horas, después según los cambios que se produzcan. 
5.      Realizar la prueba de la tuberculina 
6.      Pedir un análisis sistemático de sangre y de orina, tiempo de protombina, glucemia en ayunas, BUN, electrólitos, fosfatasa alcalina, bilirrubina, GOT, CPK, LDH, ácido úrico, proteínas totales, albúmina, globulinas, examen de heces para detectar sangre oculta, VDRL, calcio sérico, magnesio, amilasa. 
7.      Radiografías de tórax, ECG, tan pronto como sea posible. 
8.      Buscar tóxicos en orina para detectar el consumo de otras drogas 
9.      Administrar 25-100 mg de clordiacepóxido por vía oral al ingresar, repetir la dosis a la hora. Se puede reemplazar por diazepan. 
10.      Administrar 25-100 mg orales de clordiacepóxido cada 6 horas x 24 horas' 
Día 2: bajar la dosis a la mitad 
Día 3: bajar la dosis a la mitad 
Día 4: suspender el fármaco. 
11.      Administrar 100 mg de tiaminina I.M. y luego 100 mg por boca tres veces al día y cada noche x 10 días 
12.      Administrar 1-5 mg de ácido fólico I.M. o por vía oral cada día 
13.      Administrar una preparación de complejo polivitamínico B y C), 2 cc I.M. o I.V. en el ingreso, después diariamente x 2 días (para la administración I.M. utilizar solamente los glúteos). 
14.      Tras la tercera dosis de vitaminas, pasar a una cápsula dos veces al día 
15.      Utilizar 5-10 mg de vitamina K I.V. (sólo si el tiempo de protombina está a tres segundos del valor normal). 
Referencias cruzadas: 
Intoxicación alcohólica, sobredosis alcohólica, delírium por abstinencia alcohólica 
                                    
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